martes, 3 de agosto de 2010

Es de bien nacidos.

El día 28 de Julio a las 16hs. estábamos mi moto y yo entrando en Granada a unos 40 grados de temperatura, yo dejando un regero de sudor y ella de aceite. El estado de ánimo en ese momento, a parte del obvio hastío ante el trayecto Granada-Barcelona por autovía, fue el de haber realizado un sueño que tenía desde hace tiempo, y las ganas de arreglar moto y piloto y salir otra vez rumbo a cualquier parte el mismo día siguiente.

Lo mejor de toda la planificación del proyecto ha sido, sin duda alguna, el apoyo que he tenido en los sitios en los que he estado, a mis amigos Nacho y Susana, a los que me ha encantado ver establecidos en Valcaturo, region de Campania, y con proyectos por delante. Siento no haber podido quedarme más tiempo con vosotros.
 
A Chiara, mi amiga la romana. Me la encontré un día perdida en un laboratorio y decidí adoptarla, y ella a mí. Muchísimas gracias por haber ido a buscarme por las calles de Roma y por acogerme en tu casa para enseñarme la ciudad entera, de cabo a rabo, y como a mí me gusta ver las cosas.

Gracias tambíen a esos paisajes que me recuerdan que hay cosas que no he visto y que debo ver...


...y a las carreteras que los rodean, por permitirme salir sano y salvo y no tener siquiera una caída en parado.


Y, como no, a esa señora mayor que demuestra no tener virtudes para nada pero sí un fondo inescrutable y coraje para lo que sea, incluso después de 5.800kms. de viaje.


Que por cierto, y hablando de fondo, he batido el número de kilómetros en reserva, giré el grifo a los 190kms, después de una tirada a 140kms/h.


Y también GRACIAS a todos vosotros, los que me habéis seguido, y los que se han preocupado por mí. Que no soy tan desastre, joder.

Realizaré un memorandum con precios, kilómetros, etapas y gastos. Dejadme que disfrute un poco del recuerdo sin verse todavía enturbiado por el extracto de la tarjeta...

Un abrazo a todos.

viernes, 30 de julio de 2010

La vuelta.

A partir de la noche en Livigno, ya bajando por el paso Spluga, lo considero viaje de retorno. La idea es salir cuanto antes de Italia, y tomar el camino más directo hacia casa en el que pueda ver algo más y hacer noche en algún sitio no muy caro. A partir de Torino, me equivoqué al tomar dirección Génova...



En un bar para comer: los italianos orgullosos del triunfo de Ferrary


Tomo dirección Milán, hacia Lago di Como



Recorrer la costa oeste del Lago di Como me llevó tanto tiempo que a las afueras de Génova ya llevaba bastante retraso para buscar alojamiento. Después de enseñarle la espalda a los que me pedían 80 y 100 euros por noche, me fui alejando de Génova, camino de Francia, por la carretera costera que cruza un montón de pueblos. Entre dos de ellos mi moto me pidió parar al observar esto:


Tras 4.300 kms recorridos sin rechistar parece que pidiera algo más.

No hija mía, no. Tú, por lo pronto, no vuelas.

Undécimo día de viaje. Salí de Lago di Garda para enfrentarme al Paso del Stelvio. Y para qué comentar nada más...



En esta ocasión era mejor apoyarla contra el guardarail que penerle el caballete.
Nieve perenne